El Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa del sistema nervioso central. Se produce por degeneración de las neuronas (al menos el 60 %) situadas en los ganglios basales encargados de segregar un neurotransmisor (dopamina) necesario para la regulación de los movimientos, la marcha y el equilibrio.
Los síntomas de las personas enfermas de Parkinson son principalmente, el temblor, la rigidez y la acinesia junto a la alteración de los reflejos posturales, aunque la enfermedad no se manifiesta de idéntica forma en todos los que la padecen, ya que el grado de afectación es diferente en cada persona pudiendo decir que no existen dos pacientes iguales. Se podría hablar de unos pacientes en los que predomina más el temblor y otros que son más rígidos – acinéticos.
Añadido a los síntomas, suelen tener otras alteraciones: Hipomimia (reducción de la mímica facial), trastornos de voz, lenguaje y habla, dificultades en la deglución, exceso de sudoración y salivación, estreñimiento, cuadros depresivos, etc.
Por otro lado, en pacientes que ya llevan muchos años tomando medicación dopaminérgica, pueden aparecer movimientos involuntarios (discinesias), alteraciones del tono muscular (distonías) y fluctuaciones motoras (periodos “on-off”) como consecuencia de las complicaciones del tratamiento farmacológico
TRATAMIENTOS:
Los tratamientos para la enfermedad son:
• Farmacológicos
• Quirúrgicos
• Terapias complementarias
Este último tratamiento es el que abordamos desde la Asociación. Puede consultar nuestras terapias en esta web, o acercarse a nuestros locales para más información y orientación profesional sobre la enfermedad.
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